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Reseña histórica de Aliaga

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Sello parroquial de Aliaga (Teruel)
 
 
 

Aliaga es una población de origen musulmán que fue conquistada por Alfonso I en 1118. Volvió a ser conquistada por estos en 1134 y su conquista definitiva la realizó el rey Alfonso II, más tarde, en el mismo siglo XII.

 
 
 
Emblemas de Aliaga
Puerta señorial de Alacón (Teruel)
El Ayuntamiento de Aliaga aprobó los siguientes emblemas municipales que fueron posteriormente autorizados por el Decreto 27/1998, de 10 de febrero, de la Diputación General de Aragón, por el que se autoriza al Ayuntamiento de Aliaga, de la provincia de Teruel, para adoptar su escudo y bandera municipales:

- Escudo: Cuadrilongo de tipo cordiforme apuntado en la base y hendido en el jefe. El campo de azur, y sobre terraza enriscada de sinople, castillo de oro donjonado de uno en el centro, aclarado de gules y cargado en su puerta de Cruz de San Juan de Jerusalén, de plata. En el jefe, cantón diestro, trae dos llaves de oro, puestas en faja, una sobre otra con los ojos a la diestra y los paletones hacia lo alto; en el cantón siniestro dos coronas, de oro, una sobre otra, la más alta condal y la otra ducal. Al timbre, Corona de zarzas, de sinople.

- Bandera: Paño azul, de proporción 2/3, con la cruz blanca de San Juan, cuyo centro se sitúa a 1/3 del asta, y sobre el cual figura un castillo amarillo, con ventanas y puerta roja, y en ésta una pequeña cruz de San Juan.

 
Bandera oficial de Aliaga (Teruel)
 
 
 
El Fuero de Aliaga
 
 
 
Agrupación Guerrillera de Levante
 
 
 
Ramón Feced
Ramón Feced de Aliaga (Teruel)
 
 
 
Luis Sangüesa
 
 
Parte Oficial de Guerra del dia 28 de abril de 1938
 
 
 
Fototeca de Joan Cabré
 
 
Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España.
Escrito por Pascual Madoz (1.845)

Villa con ayuntamiento de la provincia de Teruel (a 9 leguas) cabeza del partido Judicial y administración de rentas de su nombre; audiencia territorial, capitanía general y dtoe. de Zaragoza (a 20 leguas).

Situación: se halla situado a la margen izquierda del río Guadalupe, al pie de una montaña, en un hermoso llano rodeado de varios cerros, donde le combaten principalmente los vientos del N y NO, disfruta de atmósfera despejada.

Clima: su clima es de lo más saludable.

Interior de la población y sus afueras: la forman 1xx casas en general bajas y de mala construcción, distribuidas en varias calles angostas y sin ninguna alineación, y dos plazas de las cuales la una que se halla en el centro de la población. Está empedrada, y circunvalada de porches sostenidos por sólidos pilares de piedra; su figura es de anfiteatro y la otra es mas capaz ün que de mala figura y sin empedrar, y tiene en su centro un pilón de mucho mérito.

Hay algunos edificios que no deben confundirse con la descripción hecha anteriormente, tales como la casa municipal y las de algunos particulares, que se haor- procurado las con Tenientes comodidades para la vida, jiermóseándoias con crecidas huertas contiguas, deliciosos jardines, y arbolados de excelentes frutales; sin embargo ninguna de ellas merece llamar la atención- ni por su fábrica ni por otro motivo particular.

Tiene una escuela de instrucción primaria elemental, y otra de niñas pagadas ambas por los fondos de propios, hospital para pobres enfermos del pueblo y transeúntes; sin renta para cubrir el objeto de su institucion, y en el día hasta sin deíie Rdientes que procuren su conservación, ni enfermeros que asistan en sus dolencias a los desgraciados que aqui se acogen, porque incendiado por las tropas de Don Carlos en el año de xx tras muchos écjincios, 1840 ha podido repararle por falta de recursos.

Tiene también una cárcel para los presos del partido pero es incomoda y perjudicial para la salud de los detenidos y poco segura para custodiar los delincuentes. Dos posadas públicas, dos carnicerías; con su matadero, y dos juegos de pelota. Antes se hallaba dentro de la población una magnifica iglesia parroquial que, reducida a cenizas en el incendio que se ha dicho, conserva solo, en lo que entonces servía de sacristía un oratorio bajo la advocación, de San Juan, y en él se celebra la misa los días de invierno, y demás en qué no se puede ir a la ermita, constituida hoy en parroquia, por su mucha distancia. Está esta extramuros de la villa y se titula de Nuestra Señora de la Zarza, siendo muy venerada por los naturales y por todos los pueblos del contorno que en varías épocas del año concurren en grandes romerías. La sirven un párroco, un regente beneficiado amovible y tres beneficiados perpetuos; nombrados por el consejo de las Ordenes, mediante presentación del Comendador Mayor de la de San Juan, a cuyos capafleros pertenecía el señor de la villa. La plaza del expresado regente tuvo, su origen en que el ayuntamiento de este pueblo convencido de la imposibilidad en que se encontraba su cura párroco de administrar a la vez los Santos Sacramentos en la población.

Y las 80 casas de campo que hay distantes muchas, de ellas tres horas, y siete unas de otras, le obligó a solicitar de S.M. el año de 1826 el nombramiento de un regente que le fue concedido el 22 de junio de dicho año. El que en su virtud fue nombrado asistió al cura hasta el año 1831.

En la actualidad ha cesado de servir por no pagarle ni el Gobierno ni la religión de San Juan de Jerusalén, sin embargo que no ha caducado él título que le confirió el Ilustrísimo Señor Arzobispo.

Además de la de Nuestra Señora de la Zarza hay otras dos ermitas en las inmediaciones de la villa y dominándola en la cima de la montaña a cuyo pío se ha dicho hallarse situada, se ve el antiguo y bien conservado castillo de Aliaga, fuerte en otro tiempo, aunque débil en el día; pero que sin embargo ha prestado importantes servicios en la última guerra civil.

El término confina por el norte con el de Campos (a 1 ½ hora), por el este con el de Montoro (a 4 horas), por el sur con el de Miravete (a 3 horas), y por oeste con el de Cobatillas.

Ochenta casas llamadas masadas en el país, se ven esparcidas por los diferentes lados de tan extenso término, y sirven de trojes para los frutos, de almacenes para los aperos de la labranza, y todos de corral para encerrar los ganados.

Varias acequias tomadas del río Guadalope lo fertilizan corriendo en diferentes direcciones, y además de esta ventaja, las aguas del mencionado río, que, como se dijo al hablar de la situación de la villa pasa por sus inmediaciones, ponen en movimiento las ruedas de dos molinos harineros y un batan, y en el llano que igualmente se ha referido, hay bajo una acequia una hermosa huerta destinada a la hortaliza de toda clase, a árboles frutales y y la sementera de lino y cáñamo.

Para la comodidad de los labradores en el tiempo que mas principalmente se encuentran en los cas., hay dos capellanes en las dos ermitas de que se ha hecho anteriormente mérito, y aquellos tienen la obligación de decir misa desde el mes de mayo hasta el de setiembre.

Terreno: se divide en secano y de riego, y el primero en cultivado e inculto. El de cultivo es de la mejor calidad, si bien no se da en él vino ni acede por su frialdad. Todo el que se laborea asciende poco más ó menos a 1.000 yugadas de primera clase, 1.000 de segunda y 3.000 de tercera.

Los grandes pinares, carrascales y enebrales de que se hallaba cubierto no ha muchos años, y en los que crecían entrelazados con aquellos otros mil arbustos de diferentes especies, han desaparecido en gran parte. Muchos de ellos quedaron reducidos a cerros pelados en los que únicamente se encuentra alguna mala baja y varias plantas aromáticas y medicinales. Otros se han convertido en chaparrales útiles solo para el combustible; pero aun se conservan varios tronos poblados de robustos árboles que proporcionan buena madera de construcción, y en lodos crecen ricas y abundantes yerbas de pasto, bastantes á sostener no solo el pequeño número de cab. á que han quedado reducidos los halos de estos bal., sino para otras tres o cuatro veces mayor.

También se hallan en los montes, que se dilatan sucesivamente en todas direcciones del terreno algunas canteras de hermosos mármoles de varios colores y mezclas, y a 1/8 de legua de la villa una mina de plata descubierta en el año 1750 que tiene la boca por un barranco, aunque en el día no se explota.

Producción: trigo, cebada, centeno, avena, lentejas, legumbres de toda especie, patatas, nabos, cáñamo, lino, hortalizas, frutas, madera, lciia, miel y cera. Cría ganado lanar.

Industria: varios telares de sayales, cordellates y lienzos.

Comercio: la exportación de los artículos sobrantes, e importación de vino, aceite y géneros ultramarinos.

Población: 281 vecinos, 1.122 almas.

Historia: redúcese a esta villa la antigua Laila de Ptolomeo, y se busca en su nombre actual un residuo del antiguo; pero Aliaga debe decirse de Alulglia, como la denominaron los árabes aunque en los fragmentos de Casíri aparezca traducido Laja. Su interpretación debe ser valle, torcido. Es Aliaga encomienda de la orden de San Juan, y ha padecido mucho en la última guerra civil.